Desde el alba de la infancia,
todo era solo un juego,
los corazones de fuego,
callejas sin importancia.
Hoy todo son los deberes,
con perpetua obligación,
las acciones sin emoción,
ya carentes de placeres.
Desde el alba de la infancia,
todo era solo un juego,
los corazones de fuego,
callejas sin importancia.
Hoy todo son los deberes,
con perpetua obligación,
las acciones sin emoción,
ya carentes de placeres.
Pasa el río sin regreso, como el tiempo al pasar,
lo que ayer fue un canto, hoy no vuelve a sonar.

On one occasion, Nasruddin—who was having a philosophical day—was reflecting out loud: “Life and death… who can say what they are?” His wife, who was working in the kitchen, heard him and said, “All men are the same, absolutely stupid. Everyone knows that when a man’s limbs are stiff and cold, that man is dead.”Nasruddin was impressed by his wife’s practical wisdom.
On another occasion, when he was caught in the snow, he felt his hands and feet freezing and going numb. “Without a doubt, I am dead,” he thought. But then another thought suddenly struck him: “And what am I doing walking around if I am dead? I should be lying down, like any respectable dead man.” And that is what he did.An hour later, some travelers passing by saw him lying beside the road and began to argue about whether the man was alive or dead. Nasruddin dearly wished to shout and tell them, “You are crazy. Can’t you see that I am dead? Can’t you see that my limbs are cold and stiff?” But he realized that the dead are not supposed to speak. So he held his tongue.At last, the travelers decided that the man was dead and lifted the corpse onto their shoulders to carry it to the cemetery for burial. They had not gone very far when they reached a fork in the road. A new dispute arose among them about which path led to the cemetery. Nasruddin endured as long as he could, but in the end he could not contain himself and said, “Excuse me, gentlemen, but the road to the cemetery is the one on the left. I know that the dead are not supposed to speak, but I have broken the rule just this once, and I assure you I will not say another word.”
“When reality collides with a rigidly held belief, it is reality that loses.”
In truth, the moral of this story does not apply only to religions and their beliefs, which can strongly clash with reality. Personal beliefs can do so as well. For example, I used to think I was colorblind because, at school, I was seen painting a tree with brown leaves and a green trunk. I recently took the Ishihara test and it turns out I can see more colors than the average person. The belief clashed with reality for a long time until reality was finally allowed to prevail. Nowadays, I paint, and I don’t do too badly with colors, even though I am not a perfectionist.
Bibliography:
de Mello, Anthony. The Song of the Bird.

Se hallaba en cierta ocasión Nasruddin -que tenía su día filosófico- reflexionando en alta voz: «Vida y muerte…¿quién puede decir lo que son?». Su mujer, que estaba trabajando en la cocina le oyó y dijo:«Los hombres sois todos iguales, absolutamente estúpidos. Todo el mundo sabe que cuando las extremidadesde un hombre están rígidas y frías, ese hombre está muerto».
Nasruddin quedó impresionado por la sabiduría práctica de su mujer. Cuando, en otra ocasión, se viosorprendido por la nieve, sintió cómo sus manos y sus pies se congelaban y se entumecían. «Sin duda estoymuerto», pensó. Pero otro pensamiento le asaltó de pronto: «¿Y qué hago yo paseando, si estoy muerto? Debería estar tendido, como cualquier muerto respetable». Y esto fue lo que hizo.Una hora después, unas personas que iban de viaje pasaron por allí y, al verle tendido junto al camino, sepusieron a discutir si aquel hombre estaba vivo o muerto. Nasruddin deseaba con toda su alma gritar ydecirles: «Estáis locos. ¿No veis que estoy muerto? ¿No veis que mis extremidades están frías y rígidas?».Pero se dio cuenta de que los muertos ‘no deben hablar. De modo que refrenó su lengua. Por fin, los viajeros decidieron que el hombre estaba muerto y cargaron sobre sus hombros el cadáver parallevarlo al cementerio y enterrarlo. No habían recorrido aún mucha distancia cuando llegaron a una bifurcación. Una nueva disputa surgió entre ellos acerca de cuál sería el camino del cementerio. Nasruddin aguantó cuantopudo, pero al fin no fue capaz de contenerse y dijo: «Perdón, caballeros, pero, el camino que lleva alcementerio es el de la izquierda. Ya sé que se supone que los muertos no deben hablar, pero he roto la normasólo por esta vez y les aseguro que no volveré a decir una palabra».
«Cuando la realidad choca con una creencia rígidamente afirmada, la que sale perdiendo es la realidad».
En realidad la moraleja de esta historia no solo aplica a las religiones y sus creencias que pueden chocar fuertememte con la realidad. Hasta las creencias personales lo pueden hacer; por ejemplo, yo pensaba que era daltónico porque en el colegio me vieron pintar un árbol con hojas marrones y un tronco verde. Me hice la prueba Ishihara recientemente y resulta que veo más colores que la media de las personas. La creencia chocó con la realidad durante mucho tiempo hasta que se le dio paso a la realidad. Hoy en día pinto y no se me va tan mal con los colores a pesar de que no soy un perfeccionista.
Bibliografía:
de Mello, Anthony. «El cantar del pájaro».
Un signo de interrogación,
tú la hormiga, cuál es tu afán.
El sin motivo de tu andar,
Que ya lo haces con devoción.
«Traicionarse a uno mismo es a veces tan ruin como traicionar a la tribu».

«Lo único único que ha hecho con sus enojos es castigarse a sí mismo».

Viento del secreto vuelas,
trayendo contigo la paz,
mensajes terrenales van,
caballo con sus espuelas.
Etapa dulce y tierna,
bajo la mirada materna.
Susurros y cantos de la infancia,
dejan atrás cualquier sombra de desconfianza.
Aquí viene la juventud,
con su luz de la era,
Por fin se despliega la primavera,
los mejores años con buena actitud.
Tarde llega la vejez,
pero no sin un dejo de altivez,
Con su hojarasca viene el Otoño,
circunstancia previa para un futuro retoño.
Un muro nos separa,
tan frágil como el cristal.
Como yo te amara,
la distancia parece abismal.