Visión de Jane Austen en el libro Mansfield Park: El clero

Jane Austen expone en el libro Mansfield Park su opinión sobre varios aspectos referentes al clero, la profesión de ser clérigo, los servicios religiosos y la influencia del clero en la sociedad. Esta visión es narrada a través del debate llevado a cabo entre Mary Crawford y Edmund Bertram a causa de la intención de Edmund de ser clérigo y del rechazo de Mary de la misma, siendo una barrera para la unión entre ambos.

La opinión de Jane Austen acerca de la profesión de ser clérigo es de menosprecio hacia todo lo relativo a ella. A través de Mary, Jane Austen tacha al clérigo de ser «nadie», mientras Edmund se defiende al decir que «no hay quien puede tachar de nadie al que ejerce este ministerio», y en contraposición a carreras mayormente estimadas por Jane Austen como las profesiones de abogado, militar y marino. Además, en otra frase, Mary se burla del clero al decir que «de haberlo sabido antes, hubiese hablado del clero con más respeto». Por otro lado, a la intención de Edmund de ser clérigo se añade el aspecto de la vida del matrimonio Grant, el cual refleja una descripción más específica de la profesión de ser clérigo por parte de Jane Austen y a raíz del casamiento fallido de ella con un clérigo. Jane Austen describe la ocupación de ser clérigo como de «no tener nada que hacer como no sea leer el periódico, observar el tiempo, mostrarse poco cuidadoso y egoísta y pelear con su mujer», además de reducirse esta ocupación a «comer bien». Siguiendo con esta descripción, Jane Austen describe a través de Mary al doctor Grant como al «indolente, al egoísta bon vivant, que no puede dar un paso sin consultar su paladar, que es incapaz de mover un dedo por la necesidad de otra persona».

En cuanto a los servicios religiosos, Jane Austen admite algunos beneficios al considerar la «influencia del lugar y del ejemplo» como coadyuvantes a «suscitar mejores sentimientos que las (error de transcripción, «los») que se tuvieron al entrar» y en la voz inocente de Fanny Price, Jane Austen considera «bonito ver a toda una familia que se reúne regularmente para rezar». Sin embargo, hay algunos puntos en contra de los servicios religiosos, como el hecho de que si «el señor y la señora de la casa no asisten, la costumbre será más perjudicial que beneficiosa», inventando ellos al mismo tiempo «excusas para librarse de hacerlo», además de ser la duración del servicio «un esfuerzo excesivo para la atención». A esto, Jane Austen propone un gabinete íntimo, teniendo «dos circunstancias a favor: habría menos motivos para distraer la atención y la prueba no sería tan larga».

Jane Austen considera que la influencia beneficiosa del clero en la sociedad es poca al establecer la pregunta: «¿cómo pueden dos sermones a la semana, . . . , conseguir eso que usted dice: moderar la conducta y ordenar las costumbres . . . «, y también al Edmund admitir que «la humanidad necesita más lecciones de las que puede contener un sermón semanal». A pesar de ello, Jane Austen expresa a partir de la defensa de Edmund que «según el clero sea o no sea como debe ser, así será el resto de la nación», y además, argumenta que «en cada congregación ha aumentado la proporción de los que entienden un poco en la materia y están en condiciones de juzgar y criticar».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Visión de Jane Austen en el libro Mansfield Park: La naturaleza

Jane Austen es una admiradora de la naturaleza, hecho expresado en el libro Mansfield Park a través de su protagonista Fanny Price. En numerosas ocasiones la autora describe la admiración y forma de contemplar de Fanny de la vegetación, el paisaje y las estaciones en frases como: «no tardó en descubrir horizontes ignorados por ella, sintiéndose feliz al observar todo lo nuevo y admirar todo lo hermoso», en lo referente a la naturaleza, o también en palabras como: «pues a mí me encantaría ver cómo se va transformando», en alusión a los planes de modificación paisajística efectuados entre Henry Crawford y Mr. Rushworth para Sotherton. Otras frases en admiración de la naturaleza incluyen: «no puedo fijar la mirada en el más simple producto de la naturaleza sin encontrar motivo para una desbordada fantasía», «¡ qué asombrosa variedad la de la naturaleza!», «sublimidad de la naturaleza», «una combinación de encantos tan maravillosa».

Además de la expresa admiración de la naturaleza, Jane Austen ofrece descripciones del día y las estaciones como parte de las experiencias de Fanny. Entre estas descripciones se encuentran las siguientes: «sentarse en la sombra en un día magnífico y contemplar la vegetación es lo que más fortalece», «en esta estación del año las mañanas radiantes se convierten tan frecuentemente en desapacibles», «el día era especialmente delicioso», «la belleza del día y del paisaje», «la libertad, la naturaleza, la fragancia y la vegetación», «era una lluviosa tarde de domingo, momento ideal como no existe otro para, si se tiene a mano una persona amiga, sentir la necesidad de abrir el corazón y contarlo todo». Específicamente, Jane Austen siente predilección por la primavera, ejemplificado en frases como: «era triste para Fanny perderse todo el encanto de la primavera», «esa estación que no puede, a pesar de su volubilidad, dejar de ser cautivadora», «su mirada descubría por todas partes céspedes y plantíos del verde más tierno; y los árboles, aunque no del todo cubierto de hojas, se mostraban en ese delicioso estado en que el perfeccionamiento de la belleza se presiente próximo, y en que, aun cuando es ya mucho lo que se ofrece a la vista, queda más todavía para la imaginación».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Susan Price del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Susan Price es una de las hermanas de Fanny Price, de la cual, a primeras, se puede decir que es «regañona» a raíz de unas «prédicas» a razón de un juguete de Betsey Price que Susan esperaba ser devuelto, siendo las mismas «muy razonables en sí, pero fuera de lugar y de una vehemencia inoportuna». A pesar de Susan poseer una «mente imperfecta», «demostraba tener delicadeza» y «reconocía sus excesivos recelos», por lo que Fanny decide ayudar y compra un juguete nuevo para Betsey, suplantando el ya existente y solucionando el problema. Como consecuencia de este evento, Fanny y Susan terminan por conocerse, colocando a Fanny como consejera de Susan hasta que llega la hora de Fanny regresar a Mansfield Park, por lo que Fanny sugiere, y se lleva a cabo, la idea de que Susan también vaya y finalmente se quede en esa casa, viviendo y siendo educada como Fanny lo fue.

Al llegar a Mansfield Park, Susan «no tardó en hacerse simpática y útil a todos», demostrando «la viveza de su espíritu», «su afición a la actividad» y «el definido carácter de sus modales»; diferenciándose de Fanny en el hecho de que Susan «procuraba ser útil», donde Fanny «solo podía retraerse y llorar». Además, Susan, siendo «una chiquilla avispada» o «todo ojos y oídos», demostraría «su gusto innato por todo lo elegante y placentero» al llegar a Mansfield Park; muy diferente a su vida con la familia Price.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Betsey Price del libro Mansfield Park (Austen Jane)

Betsey Price es una bebé, la hija mas pequeña de la señora Price y hermana de Fanny Price, siendo el «modo de comer de Betsey» no muy apreciado por Fanny entre otras muchas cosas de la casa de la familia Price. Betsey es la hija más querida de la señora Price al ser su «cariño» y «la primera de las niñas que mereció su especial afecto». Ello también se puede ver en la frase con tono de humor al describirse a Betsey como «criatura mimada, impulsada a considerar al alfabeto su mayor enemigo».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

John, Richard, Sam, Tom y Charles Price del libro Mansfield Park (Jane Austen)

John, Richard, Sam, Tom y Charles Price son hermanos de Fanny Price aparte de William, Susan y Betsey Price, los cuales «acaparaban el resto de la solicitud maternal» después de la bebé Betsey. Específicamente, Sam es «listo e inteligente», aunque no siempre hace caso y Tom y Charles son «incorregibles», ejemplificado en el «estado relativamente tranquilo de la casa, por haberse marchado Tom y Charles a la escuela y en la frase: «Sam a campar por sus respetos».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Rebecca del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Rebecca es la señora de servicio de la familia Price. Se caracteriza por no hacer muy bien su trabajo, visible en el hecho de que «nunca estaba donde debía de estar»; eludiendo sus obligaciones, excepto el de acudir a la puerta, «obligación que siempre le interesaba más que ninguna». A Fanny Price especialmente le disgustaba «los guisos de Rebecca» y el «servicio de Rebecca», con los budines y guisos «servidos a la mesa, como así ocurría, con aquel acompañamiento de platos medio limpios y cuchillos y tenedores ni medio limpios siquiera». Adicionalmente, otro hecho que se aúna al de Rebecca ser un desastre en su servicio, es el de haber «usado y destrozado todas las maletas», lo cual complementa el tomo y esencia del personaje.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Mr. Price del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Mr. Price es el esposo de la señora Price y padre de Fanny Price, siendo su comportamiento no muy apreciado por Fanny. Ello se debe a que él «juraba y bebía, era sucio y grosero». Además, su forma de vestir no era la más adecuada, evidente en Henry Crawford al no poder «observar a su futuro suegro con la menor idea de tomarle por modelo en el arte de vestir».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Señora Price del libro Mansfield Park (Jane Austen)

La señora Price es la madre de Fanny Price y hermana de Lady Bertram y tía Norris.

En lo referente a la apariencia y carácter de la señora Price, ésta «se parecía más a Lady Bertram que a tía Norris», pareciéndose su voz a «la blanda monotonía de la de Lady Bertram, solo que perjudicada por el mal humor», con «una apariencia mucho más desgastada y mustia, tan desalentada, tan desaliñada, tan abandonada», siendo adicionalmente, «parcial e injusta», «no adusta», «que era persona zafia, desaliñada, que no enseñaba, ni dominaba a sus hijos, cuya casa era el escenario del desorden y la incomodidad de extremo a extremo». Además, la señora Price siempre «se lamentaba» y estaba «atareada, sin adelantar; siempre retrasada y lamentándolo, sin modificar sus procedimientos, deseando ahorrar sin plan ni método; descontenta de las criadas, . . . sin autoridad alguna para acaparar su respeto».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Señora Fraser del libro Mansfield Park (Austen Jane)

La señora Fraser es una de las amigas íntimas de Mary Crawford y vive en Londres, por lo que es la imagen de lo que Jane Austen odia de la gente de la ciudad. La señora Fraser es una mujer «insensible», «vana», «partidaria decidida de todo lo mercenario y ambicioso» y «casada nada más que por conveniencia», siendo su matrimonio «desgraciado».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».