El Almirante del libro Mansfield Park (Jane Austen)

El Almirante es descrito como poseedor de malos modales, de tener «estúpidas ideas» y de «prolongar las sobremesas», en alusión a lo banalidad de sus acciones. Además, el Almirante es considerado por Henry Crawford como la «mejor persona del mundo», tono irónico por parte de Jane Austen al tener al Almirante como todo lo contrario; añadido al hecho de que «le disgusta tener que molestarse y le irrita que le pidan favores», en alusión al favor prestado a su sobrino Henry por la promoción de William Price.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Doctor Grant del libro Mansfield Park (Jane Austen)

El doctor Grant es el esposo de la señora Grant, el cual pasa a vivir en la rectoría de Mansfield Park al poco tiempo de llegar Fanny Price a Mansfield Park.

El doctor Grant es la imagen de todo lo que Jane Austen odia en un esposo, posiblemente debido a una mala experiencia que tuvo con un posible casamiento con un clérigo. Ello se puede ver al describirse al doctor Grant como «casero e indolente», «egoísta bon vivant, que no puede dar un paso sin consultar su paladar, que es incapaz de mover un dedo por la necesidad de otra persona». Debido a eso, el destino del doctor Grant es la muerte a causa de un festín de comida, dejando a la señora Grant solamente acompañada por su hermana Mary al final de la historia.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Señora Grant del libro Mansfield Park (Jane Austen)

La señora Grant es la hermana de Mary Crawford y Henry Crawford, y esposa del doctor Grant, el cual pasa a dirigir la rectoría de Mansfield Park al poco tiempo de llegar Fanny Price a dicha casa.

La señora Grant pasa a ser imagen de lo que Jane Austen quisiera que fuera la esposa perfecta, y sufre lo mismo que la autora relacionado con la vida en pareja, a razón de la mala experiencia que tuvo la autora con un posible matrimonio con un clérigo. Ello se puede ver en la opinión de Mary, al considerar a su hermana como el modelo de la esposa perfecta, y en frases como las de Tom Bertram: «¡triste y desesperada vida debe ser la suya al lado del doctor Grant!, y en el hecho de que la señora Grant suele «padecer incordios frecuentemente y no perder nunca la compostura».

La señora Grant es de «agradable carácter y jovial conformidad» y sus costumbres son de «serena tranquilidad». También se puede decir que es la antítesis de Mary respecto a la opinión sobre las relaciones de pareja, ejemplificado en palabras de la señora Grant: «siempre encontraremos consuelo en alguna parte». Además, es la envidia de Lady Bertram al «haberse situado tan bien en la vida sin ser hermosa». Finalmente, se puede decir que la señora Grant reúne todos los deseos de la autora en lo referente al amor, expresados en la frase «nacida para amar y sentirse amada».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Tía Norris del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Tía Norris es la hermana de Lady Bertram y la señora Price, viviendo sola en una casa en las cercanías de Mansfield Park. La muerte del esposo la obligó a «sujetarse a un plan de economía muy severo», lo cual «se convirtió en afición» al igual que su predilección por la soledad; ejemplificados ambos casos en frases como: «yo tengo que abrirme paso como puedo entre mis penas y dificultades», «pero ahora no me avergonzaré de practicar el ahorro» o «será para mí delicioso cuidarlos en mis horas de soledad», referente a unos gansos que le fueron obsequiados durante la visita a Sotherton.

A tía Norris se la puede considerar como conservadora y enemiga de la gente joven en general. Ello se puede ver en opinión de la misma al considerarse «de espíritu más liberal que existía en el mundo», frase en tono irónico por parte de Jane Austen; al tachar a Fanny Price de poseer «cierto espíritu de secretismo, de independencia e insensatez», propio de la juventud y también al dar un pero a que se diera «un baile en Mansfield para la gente joven». Adicionalmente, siempre estuvo en contra de Fanny, en preferencia por las hermanas Bertram y especialmente por María Bertram, evidente al no guardarle a Fanny «ningún afecto», «al jamás sentir deseos de proporcionarle satisfacción alguna», al echarle «toda la culpa» de lo sucedido entre Henry Crawford y María, trayendo como consecuencia la eventual ruptura del matrimonio Rushworth, y al siempre estar «dispuesta a aminorar el placer de su sobrina» Fanny y al decirle a Fanny que debe ser ella «la más humilde y la última».

De tía Norris solo se pueden esperar «advertencias», caracterizadas por «ansia», «agitación», «mal humor» y «el mayor número de palabras y el tono más alto», o también se puede decir que siempre le gustaba armar el «consiguiente jaleo». Además, las respuestas de tía Norris suelen ser «mordaces», aunque en algunas ocasiones puede dar «conmovidas palabras de desconsuelo», tono irónico dado por Jane Austen en contraposición al usual comportamiento y verdaderos móviles del personaje.

Tía Norris es «una de esas personas bien intencionadas que están siempre cometiendo equivocaciones y cosas muy desagradables» o en otras palabras, que demuestran «su erróneo aunque bien intencionado celo». Esto es visible en situaciones como cuando se dio a «la tarea de arreglar de nuevo, o destrozar más bien, el magnífico fuego preparado por el mayordomo», haciéndose la ilusión, como en otro caso, «de que era ella quien lo había ordenado todo».

Después de la enfermedad de Tom Bertram, durante la cual sucede la huida de María con Henry y donde «al acusar una auténtica aflicción», a tía Norris se le «habían anulado todas sus energías activas»; María y tía Norris se ven obligadas a dejar Mansfield Park como consecuencia de lo sucedido y debido, a manera de lección, a sus «respectivos temperamentos» y sin jamás tía Norris ser «capaz de conquistarse siquiera el afecto de los que más quería».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Lady Bertram del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Lady Bertram es la esposa de sir Thomas Bertram y hermana de tía Norris y la señora Price. Desde un principio Lady Bertram tuvo a Fanny Price como ayudante y «siempre la tenía a mano», siendo Fanny «muy diligente en llevar recados y traerle lo que le pedía».

A Lady Bertram se la puede calificar de «perezosa» y «siempre se la podía considerar medio dormida», ejemplificado en los «bostezos de Lady Bertram» y en frase de la misma: «siento una modorra enorme». Su manera de hablar refleja también este comportamiento; siendo «su tono de apacible languidez», «se hacía siempre escuchar y atender». Además, Lady Bertram no es muy despierta al carecer de «profundidad de pensamiento», procurando la mayoría de las veces estar exenta de «hacer, e incluso pensar, algo» y siempre «pensando más en su perro faldero que en sus hijos» permanece en «silencio», solo hablando «guiada por sir Thomas en todo lo importante y por su hermana en las cuestiones menores» y actuando «más por sumisión que por convicción»; aunque a veces «le bastaba un tema insignificante para desarrollarlo a placer» en lo referente a la mensajería en cartas que mantuvo con la permanencia de Fanny en casa de sus padres.

Las afecciones de Lady Bertram no son «intensas», apreciable en la imagen de Lady Bertram «con el frasco de sales en la mano, con la esperanza de emocionarse» en tono de humor durante el casamiento de su hija María Bertram con Mr. Rushworth. También se puede decir de Lady Bertram que su espíritu no es «tenaz», manteniéndose «perfectamente impasible y resignada» ante cualquier situación y estando «tan poco enterada de lo que pasaba» y sintiendo «tan poca curiosidad», siendo ejemplos de ello la frase: «nada puede ser peligroso, difícil o agotador para nadie excepto para ellas mismas» o el hecho de que estando «tan poco acostumbrada a padecer», «las molestias no la asustaban . . . no podía imaginar que fuera a producirse ninguna»; aunque cuando tiene que actuar, lo hace con «la calma menos inocente» e incluso, le «sorprendía su propia bondad» a efectos de haber accedido a la estadía de Fanny con sus padres por un período de tiempo lejos de Mansfield Park.

En cuanto a los intereses y gustos de Lady Bertram, «belleza y fortuna era cuanto excitaba su respeto» en relación con el «buen talante» y el posible casamiento de Fanny con Henry Crawford. En resumen, Lady Bertram «jamás pensaba en ser útil a nadie», por lo que se le puede considerar una persona «incompetente» en palabras de Jane Austen.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Sir Thomas Bertram del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Sir Thomas Bertram es el jefe de la familia Bertram y modelo de perfección como marido, ejemplificado en la frase de Mary Crawford al expresarse de sir Thomas como ser «exactamente cual debe ser el jefe de una familia como ésta» y en otra frase denotando que «él era quien mandaba en Mansfield Park».

Sir Thomas es «padre celoso de verdad», siendo inherentes en él la «paternal solicitud, el alto sentimiento (sentido) del honor y el decoro». Su aspecto es «grave», de «paso fuerte, mesurado», su voz hacía temblar a Fanny Price y sus maneras son discretas, de «buenos, respetables y mesurados modales» y su lenguaje es lento y mesurado. «Enemigo de confianzas en general», sir Thomas siempre parecía tan «mal predispuesto», aunado al hecho de que era «menos inclinado que en hijo (error de transcripción) a confiar en el futuro».

Sir Thomas no suele «exteriorizar sus íntimos afectos, y su actitud reservada hace que se reprima ante él toda manifestación de sentimientos» y de pensamientos, siendo «siempre tan bien inclinado a no expresarlos más que en parte»; por lo que «no cabía esperar románticas delicadezas» por parte de él, excepto en algunos casos como cuando mostró una atención especial a Fanny concediéndole un baile luego del viaje de negocios a las Antillas; cosa que jamás había hecho. En resumen y en palabras de Jane Austen, sir Thomas había «nacido para luchar y sufrir».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Mr. Rushworth del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Mr. Rushworth es el prometido de María Bertram y el futuro esposo de ella, sucediendo finalmente la ruptura del casamiento al escaparse María con Henry Crawford después de una reunión del matrimonio en Londres.

Entre las características de Mr. Rushworth destacan el no ser muy inteligente, evidente en la frase acerca de «dotarle de un cerebro que la naturaleza le ha negado». También puede ser considerado «un joven mediocre», siendo «tan ignorante de los negocios como de los libros, con opiniones vagas en general y sin que pareciera muy consciente de que así era». Adicionalmente, se puede decir de él que «no tiene una personalidad que deslumbre», dejándose siempre «llevar del último que le hablaba, de la persona que podía cogerlo por su cuenta para hacerse con su voluntad».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Mr. Yates del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Mr. Yates es el amigo más reciente de Tom Bertram durante el montaje de la obra teatral casera y no muy partidario de sir Thomas, al calificarlo de «ininteligible moral» e «infamemente tiránico». Mr. Yates es «haragán y atrevido», «ocioso y derrochador» y no posee «más virtudes que las de vestir a la moda y derrochar»; y «alardear del pasado» es «su único alivio».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Tom Bertram del libro Mansfield Park (Jane Austen)

Tom Bertram es el hijo mayor de la familia Bertram, el cual «le hacía bonitos regalos» a Fanny Price y «se burlaba de ella» cuando Fanny era una recién llegada a Mansfield Park. A Tom le gusta «gastar y divertirse»; o en otra forma, es «despilfarrador y despreocupado» y al cual, su padre le procuró inculcar convicción. Sus modales son «magníficos», es «más listo y galante que Edmund» Bertram, es un «muchacho agradable», «simpático», de «humor excelente», de «trato familiar», de «maneras naturales» y poseedor de «mucho desparpajo».

Con el pasar de los años, se sucede la enfermedad de Tom que lo postra por un período de tiempo; a lo que la autora Jane Austen señala «cuan poco útil, cuan poco abnegada había (error de transcripción, falta el verbo «sido») al parecer la vida de Tom», en relación a la vida que había estado llevando. Sin embargo, se recupera; trayendo como consecuencia un cambio de comportamiento en Tom debido a que «había sufrido y aprendido a pensar: dos ventajas que antes nunca conociera», por lo que «se convirtió en lo que debía ser: útil a su padre, formal y sensato, y dejó de vivir únicamente para él».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

William Price del libro Mansfield Park (Jane Austen)

William Price es el hermano de Fanny Price, imagen de todo marino de profesión y orgullo de su madre la señora Price. En relación a sus características, es el hermano más parecido a Fanny; expresado en la frase: «a veces tiene usted algo que recuerda a él», en relación a Fanny; además de ser el más querido por Fanny, palpable en la frase: «la inagotable esperanza de verle llegar ya valía mucho», en la espera de Fanny por el arribo de él después de unos de los desembarcos y viajes que tiene que realizar William en su profesión como marino.

William es de «semblante franco, abierto y de modales nada afectados, libres de hipocresía, pero correctos y respetuosos». También es de «temperamento apasionado» y «espíritu valiente»; o en otra forma, es poseedor de «viveza, valor y curiosidad por todo», con «claros, simples y arrebatados conceptos». Adicionalmente, en lo referente a las cualidades de todo buen marino, William es poseedor de «buenos principios, conocimiento profesional, valor, camaradería, jovialidad…». En cuanto a ser el orgullo de la señora Price, William forma parte del «tema que jamás podía fatigar a la señora Price».

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».