Tía Norris es la hermana de Lady Bertram y la señora Price, viviendo sola en una casa en las cercanías de Mansfield Park. La muerte del esposo la obligó a «sujetarse a un plan de economía muy severo», lo cual «se convirtió en afición» al igual que su predilección por la soledad; ejemplificados ambos casos en frases como: «yo tengo que abrirme paso como puedo entre mis penas y dificultades», «pero ahora no me avergonzaré de practicar el ahorro» o «será para mí delicioso cuidarlos en mis horas de soledad», referente a unos gansos que le fueron obsequiados durante la visita a Sotherton.
A tía Norris se la puede considerar como conservadora y enemiga de la gente joven en general. Ello se puede ver en opinión de la misma al considerarse «de espíritu más liberal que existía en el mundo», frase en tono irónico por parte de Jane Austen; al tachar a Fanny Price de poseer «cierto espíritu de secretismo, de independencia e insensatez», propio de la juventud y también al dar un pero a que se diera «un baile en Mansfield para la gente joven». Adicionalmente, siempre estuvo en contra de Fanny, en preferencia por las hermanas Bertram y especialmente por María Bertram, evidente al no guardarle a Fanny «ningún afecto», «al jamás sentir deseos de proporcionarle satisfacción alguna», al echarle «toda la culpa» de lo sucedido entre Henry Crawford y María, trayendo como consecuencia la eventual ruptura del matrimonio Rushworth, y al siempre estar «dispuesta a aminorar el placer de su sobrina» Fanny y al decirle a Fanny que debe ser ella «la más humilde y la última».
De tía Norris solo se pueden esperar «advertencias», caracterizadas por «ansia», «agitación», «mal humor» y «el mayor número de palabras y el tono más alto», o también se puede decir que siempre le gustaba armar el «consiguiente jaleo». Además, las respuestas de tía Norris suelen ser «mordaces», aunque en algunas ocasiones puede dar «conmovidas palabras de desconsuelo», tono irónico dado por Jane Austen en contraposición al usual comportamiento y verdaderos móviles del personaje.
Tía Norris es «una de esas personas bien intencionadas que están siempre cometiendo equivocaciones y cosas muy desagradables» o en otras palabras, que demuestran «su erróneo aunque bien intencionado celo». Esto es visible en situaciones como cuando se dio a «la tarea de arreglar de nuevo, o destrozar más bien, el magnífico fuego preparado por el mayordomo», haciéndose la ilusión, como en otro caso, «de que era ella quien lo había ordenado todo».
Después de la enfermedad de Tom Bertram, durante la cual sucede la huida de María con Henry y donde «al acusar una auténtica aflicción», a tía Norris se le «habían anulado todas sus energías activas»; María y tía Norris se ven obligadas a dejar Mansfield Park como consecuencia de lo sucedido y debido, a manera de lección, a sus «respectivos temperamentos» y sin jamás tía Norris ser «capaz de conquistarse siquiera el afecto de los que más quería».
Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».