Hierbas y especias: sustancias picantes

Algunas especias no solo proveen aroma a las comidas, sino que también proveen de otra cualidad llamada picor («hotness») o mejor expresada como acritud («pungency»). Esta cualidad no es un sabor como tal, sino una sensación de dolor y que en dosis adecuadas puede resultar estimulante como cualquier otra actividad de riesgo controlado («constrained risk»), equivalente a «montar una montaña rusa o a sumergirse en un lago congelado». Esta sensación de dolor, que no se produce en realidad por una quemadura, también «puede llevar a la producción por parte del cuerpo de sustancias aliviadoras del dolor que conducen finalmente a una sensación de bienestar». Adicionalmente, «algunas especias como los chiles o la pimienta causan una inflamación temporal de la boca, transformándola en un órgano más sensitivo a otras sensaciones producidas por el tacto, temperatura y otros aspectos irritantes de otros ingredientes, incluyendo la sal, ácidos, carbonatación y el alcohol». Sin embargo, «una concentración alta de estas sustancias irritantes, puede llevar a disminuir la sensibilidad a verdaderos sabores (dulce, ácido, salado, amargo) y aromas, debido a que «usurpa» la atención del cerebro». También «nuestra sensibilidad a estos condimentos disminuye al ser expuestos de manera reiterada, durante unos dos a cuatro días una vez haber sido ingeridos». Es por esto que «las personas que consumen regularmente chiles, pueden tolerar platos más picantes que las personas que los consumen ocasionalmente».

Bibliografía: McGee, Harold. «ON FOOD AND COOKING: The Science and Lore of the Kitchen».

Pángǔ(盤古) y el carácter Tiān(天)

Pángǔ (盤古) es un ser de la mitología china encargado de la tarea de crear el mundo. «Con su hacha separó el yin del yang, creando la tierra del yin y el cielo del yang. Con el fin de mantenerlos separados, Pángǔ (盤古) permaneció parado entre ellos empujando el cielo hacia arriba».

El carácter Tiān (天) significa, entre otras acepciones, cielo o día. El trazo superior (一) representa el cielo y el carácter Dà (大) un hombre grande. Por ende, la relación entre Pángǔ (盤古) y el carácter Tiān (天) es la del ser mitológico Pángǔ (盤古), siendo el hombre grande Dà (大) en el carácter Tiān (天) , sosteniendo el cielo (一) representado por el trazo superior al hombre grande.

Bibliografía:

García-Noblejas, Gabriel. «Mitología de la China Antigua».

Wolpin, Samuel. «Lao Tse y su tratado sobre la virtud del Tao«.

Jiantang, Han. «Chinese Characters».

Administración orientada al mercado

Una administración orientada al mercado implica «la planificación y coordinación de todas las actividades de la compañía en torno a la meta principal de satisfacer necesidades del cliente», con el fin de «alcanzar y sostener una ventaja competitiva y de lograr metas de la compañía en el transcurso del tiempo». Esta visión de la administración de una compañía, aunque exitosa para la mayoría de las empresas que la aplican, no siempre ha sido compartida o puesta en práctica por directores de empresas exitosas como Steve Jobs de Apple o Akio Morita de Sony. Akio Morita, una vez expresó que el plan del Sony era «dirigir al público a nuevos productos en lugar de preguntarles qué clase de producto desean. El público no sabe lo que es posible, pero nosotros sí. Entonces, en lugar de hacer mucha investigación de marketing, perfeccionamos nuestra forma de pensar sobre un producto y su uso, y tratamos de crear un mercado para ese producto al educar al público y comunicarnos con él». También Steve Jobs, ferviente admirador de Sony, dijo en consonancia con la visión de Akio Morita que «la gente no sabe lo que quiere sino hasta que se lo muestras». Esto puede ser cierto para algunos productos, tales como los tecnológicos en donde el consumidor carece del conocimiento técnico necesario, o en mercados emergentes como el de nuevas tecnologías en donde hay poca competencia inicial o la demanda creciente de los clientes rebasa la oferta, haciendo que la empresa se enfoque en temas relacionados con la producción y los costos. Sin embargo, a medida que el mercado madura, se hace más competitivo y las diferencias tecnológicas se nivelan, se hace más importante la orientación de la administración hacia el mercado al ofrecer «precios más bajos, servicios superiores o beneficios intangibles que otras empresas no pueden igualar», con la intención de satisfacer necesidades insatisfechas de los clientes, tanto físicas como emocionales. Tal es el caso de Apple, la cual no necesariamente produce productos innovadores pero sí satisface necesidades emocionales de los consumidores al ofrecerles un estilo de vida diferente, comunicándose con ellos de forma íntima con sus necesidades y generando lealtad a la marca, con lo cual la empresa ha logrado sobrevivir con el tiempo.

Bibliografía:

Mullins, John W., Walker Jr., Orville C., Boyd Jr., Harper W. y Larréché, Jean-Claude. «Administración del Marketing: Un enfoque en la toma estratégica de decisiones».

Isaacson, Walter. «Steve Jobs».

Visión de Jane Austen en el libro Mansfield Park: La virtud y la sociedad

Jane Austen recalca en el libro Mansfield Park que «la condenación, no es, . . . , una de las protecciones que la sociedad procura a la virtud», haciendo referencia al rápido olvido que se daría al evento sucedido entre Henry Crawford y María Bertram al escaparse ambos estando María casada con Mr. Rushworth, a pesar de ser considerado un hecho condenable por dicha sociedad.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Visión de Jane Austen en el libro Mansfield Park: El conocimiento más preciado

Jane Austen enfatiza en el libro Mansfield Park que el conocimiento más preciado que se puede adquirir es «el conocimiento de nosotros mismos y de nuestro deber», siendo los mismos guías para el correcto desenvolvimiento de nuestra conducta y acciones en las relaciones humanas y en situaciones de la vida diaria y que nos pueden llevar por el buen camino.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».

Visión de Jane Austen en el libro Mansfield Park: El buen oyente

Jane Austen es fanática del buen hablar, pero también resalta la importancia del buen oír. Como ejemplo de ello tenemos a Fanny Price, la cual en un momento en particular se posiciona como oyente y confidente de Edmund Bertram, siendo signos del buen oír el escuchar con «preocupación y curiosidad», sintiendo «dolor y placer», observando la «alteración de la voz» y fijando los ojos con cuidado en cualquier parte, menos en la persona que se está escuchando, o en otras palabras, hay que demostrar interés y poner atención en lo que la otra persona está diciendo pero sin invadir su espacio.

Bibliografía: Austen, Jane. «Mansfield Park».