
Walt Whitman se refleja mucho con la identidad de ser estadounidense, alabando sus avances y carácter progresista y positivo, junto con la idea de libertad. Ello se puede ver en frases como la siguiente: «¡Vamos! Con potencia y con libertad, con la tierra y con los elementos. Con salud, con osadía, con entusiasmo, con orgullo y con curiosidad». Es de destacar el entusiasmo que expresa el escritor, desdeñando el pasado y alabando los avances del presente, tanto en la industria como el la literatura que él propone. De esta manera surgen frases como: «¡Salid de los umbrosos retiros! ¡ Salid de entre los cortinajes!» (aquí hablando sobre la poesía clásica. Él se considera un poeta con nuevas ideas y formas de expresión). Además, impulsa a los escritores y lectores a salir de su encierro y seguirlo en el camino del éxito, de las empresas y la lucha. Ello se ve en frases como las siguientes: «¿Habláis del éxito de las pasadas luchas?» y «Escuchad bien: la esencia de las cosas y las empresas es tal, que a pesar de todo éxito recogido, sea éste cual fuere, debe surgir otras cosas y otras empresas, engendradoras de mayores esfuerzos».
Otra forma de enaltecer Walt Whitman a los Estados Unidos es mediante su nacionalismo, representado en su admiración por la bandera en frases como: «Consagremos este día, por encima de todo; muéstranos señoreando todo, sin que sepamos la causa de ello. ¿Pues qué otra cosa somos sino pedazos de tela (la bandera nacional), sin más uso Que el de flamear al viento?».
Nuevamente el escritor Walt Whitman nos presenta a los Estados Unidos como una nación a imitar con todo su progreso industrial. Se pueden rescatar frases como: «Veo hileras de vagones que ruedan a lo largo de las vías férreas, arrastrados por locomotoras, Veo los almacenes, las estaciones de Boston, de Baltimore, de Charleston, de Nueva Orleáns». Por otra vertiente nos habla sobre la impulsión en su sentido mucho más positivo, siendo la misma «la incesante procreadora del mundo».
De otra forma Walt Whitman se expresa a sí mismo como un poeta que no lloriquea «como lo que van lamentándose por el mundo», cantando «el himno de la expansión y del orgullo» y destacando que «la grandeza no es sino desarrollo» (por supuesto el desarrollo de los Estados Unidos).
La temática general de Walt Whitman la expresa él mismo como su sus «poemas no evocan las propiedades reconocidas de las cosas, Evocan la vida . . . , la libertad y la emancipación» y se considera un poeta que «riega las raíces de todo lo que crece».
Otra característica que destaca el escritor es los Estados Unidos son sus habitantes y ciudades, sintiendo el americano «desdén por los decretos y las ceremonias, la impaciencia ilimitada ante toda coerción», y describiendo en detalle a las mismas ciudades y labores como en las frases siguientes: «El enorme almacén que construyen en la ciudad y que está muy adelantado . . .». De otra forma Whitman describe a la ciudad, no como el lugar «que posee extensos muelles, almacenes de carga y descarga, manufacturas y pirámides de productos», sino «Allí donde las especulaciones espirituales son estimuladas, . . . ¡Allí se levanta la Gran Ciudad! (como siempre la favorita, Nueva York).
Walt Whitman contempla el decaimiento de la vieja Europa, donde «No hacen correr más la sangre de los nobles de Europa, no tronchan más los cuellos de las reinas» y por su puesto, exaltando a los Estados Unidos diciendo «¡América! No me jacto de mi amor por ti, Tengo lo que tengo!».
En conjunto con la temática nacionalista de la libertad y el progreso de América, está la temática de la democracia proyectando versos como: «¡Las formas capitales se levantan! Formas de la Total Democracia y coronamiento de los siglos, Formas eternamente proyectadas de otras formas, formas de ciudades viriles y violentas . . .».
Por otro lado Whitman se considera el poeta de la gente común y de los excluidos de la sociedad. Para ello habla sobre los parias de la sociedad y la población afrodescendiente, a la cual exige más derechos. Se reconoce a sí mismo en los demás, en el artesano, el paria, los escritores, los artistas, los leñadores, los viajeros, italianos, franceses, alemanes, españoles, rusos, mecánicos, el blasfemo, la ramera, el furioso, el mendigo, etc. También es el «poeta de todos los audaces».
Recapitulando lo tratado sobre la industria, específicamente la de los Estados Unidos, Walt Whitman hace alusión de ella explícitamente en la frase: ¡oh Industria. La Gran Catedral de la invenciones prácticas y de la vida». La democracia, «la conquistadora que con sonrisas de miel rodean labios traidores, Que a cada paso que da, la acecha la muerte y la deslealtad». Hablando sobre el mundo nuevo creado en su nación, Whitman no habla sobre «Nosotros tenemos que realizar nuestra obra, sobrepujando cuanto han hecho. Llena de curiosidad por los caracteres extranjeros, la América defiende suyos a todo evento». También la describe con «heredera de grandioso pasado».
Frente a los detractores de los Estados Unidos, Walt Whitman interpela a sus detractores u opositores preguntándoles: ¿Conocéis su organismo, su cerebro, su política, su geografía, su fiereza, un independencia, su amistad?».
A modo de resumen las temáticas básicas de Walt Whitman son los Estados Unidos, su Industria o progreso, la democracia y la libertad, su gente.
Bibliografía:
Whitman, Walt. «Poemas» (Versión de Armando Vasseur).








